domingo, 18 de marzo de 2012

Llanto

Juventud ociosa, esclava de todo; al ser tan sesible he desperdiciado la mitad de mi vida.
- Arthur Rimbaud


No me considero una persona que llora con facilidad. Pero ayer llore tras mucho tiempo de no hacerlo.

Llore por varias razones. Por sentir que no he vivido, por ser demasiado sensible. Por que las personas me juzgan por nunca haber pasado un día sin comer, por sentir que alejo a todos con estos sentimientos "negativos" y que digan que soy complicado. Por que la persona que mas quiero en el mundo, puede morir cualquier día de estos. Por los amores no correspondidos, por sentir que las personas tienen pena por mi, o miedo. Por no tener ninguna noble y gran causa por la cual pelear. Por no atacar a políticos por twitter y tener miles de fotos con amigos ebrios en facebook. Por nunca haber leído a Dostoievski y no idolatrar a Pete Doherty. Por no poder recitar poemas como quisiera. Por tener miedo de hablar con las personas. Por las mentiras que me han dicho, por ser ahora tan desconfiado que creo que todo lo que dicen es mentira. Por no poder disfrutar las cosas "como vienen". Por no poder escribir otra reseña de Scott Pilgrim. Por que esta no es otra reseña de Scott Pilgrim.

Llore por todo eso. Es lo que pasa cuando el alcohol hace que tu mejor amigo te golpee, tire la mica de tus lentes y no te ayude a buscarla.



Hace poco descubrí a Milo, este rapero de nerdcore(?) de Wisconsin. Esta canción viene del mixtape "I wish my brother Rob was here", desde que la escuche se volvio de mis favoritos. No es que sea un liricista intricado o pueda escupir sus rimas con estilo. No, lo que me atrae de el es que hacia mucho tiempo que no me sentía tan conectado con una canción como con esas canciones. Es sincero y su música lo refleja. Habla directamente con ese introvertido asustado que soy. Ese que escribe lo que siente en su blog para borrarlo una semana después.

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