¡Tu imaginación! Crees que todas las chicas son bobas. Piensas que una chica va a una fiesta, y ahí hay un tipo en un elegante chaleco de rayas pavoneándose dándole a todos esa mirada soy-tan-guapo-que-no-puedes-resistir-mirarme. De esto, ella se supone que debe caer por el. Bueno, ella no cae por el. Porque hay otro tipo en el cuarto, en una esquina. Tal vez este nervioso y apenado y transpirando un poco. Al principio, no lo notas. Pero después sientes que es gentil y bueno y preocupado. Que sera tierno contigo, agradable y dulce. Eso es lo que es realmente excitante.
Esto es en un autobús de regreso del campamento. Tengo trece años y tu también. Antes de salir al campamento imagine que seria yo y tres o cuatro otros tipos que no he conocido aun, corriendo por ahí todo el verano, metiéndonos en problemas. Pero resulto que seria yo y solo una chica. Eres tu. Y todavía estamos en el campamento mientras estemos en el camión y no en el punto de encuentro donde nuestros padres nos estarían esperando. Todavía estamos usando nuestras playeras naranjas del campamento. Todavía olemos a piña de pino. Tu me gustas y yo te gusto y yo siento algo mas que eso, pero no se si te gusto mas o no. No lo has dicho, así que no he dicho nada todo el verano, contento al disfrutar el pequeño milagro de una chica que escoge hablar conmigo y hacerlo al día siguiente y así. Una chica que es inteligente y divertida a la que, si digo algo tonto para hacerla reír, esta dispuesta a decir algo dos o tres veces mas tonto para hacerme reír, pero que también se pone extraña y sabia aveces en una forma en la que nunca podre. Una chica que lee libros que nadie le asigno, cuyo rizado cabello café tiene una linea que corre atraves de el donde pone un nudo para sostenerlo mientras seguía húmedo.
De vuelta al mundo real no vamos a la misma escuela, y a menos que una de nuestras familias se mude a un vecindario dramáticamente diferente, no iremos a la misma secundaria. Así que, esto es todo para nosotros. A menos que diga algo. Y podría ser especialmente todo para nosotros si de hecho digo algo. El sol bajo y el autobús esta callado. Muchos chicos están dormidos. Estamos hablando en murmullos acerca de un árbol que vimos en la parada de reposo que se parece a ese chico que conocemos. Y luego digo, "Te puedo decir algo?" Y de repente te lo estoy diciendo. Y te lo sigo diciendo y todo sale de mi y sigue saliendo y tu cara esta ahí e ida y ahí esta y no mientras pasamos debajo de las lamparas anaranjadas del lado del camino. Y no hay expresión en ello. Y pienso justo después de un punto que solo estoy hablando para alargar el tiempo que vivimos en el mundo donde no has dicho "si" o "no" aun. Y lamentablemente termino usando la palabra "destino". No recuerdo en cual contexto. No importa en realidad. Muy pronto ya no tengo nada que decir y sonríes y dices, "okay". No se exactamente que querías decir con ello, pero parecía vagamente positivo y lo deje así para no arruinar el momento, pero no hay ningún lugar a donde ir porque estamos en un autobús. Así que pretendo estar dormido y muy pronto, lo estoy.
Despierto, y el autobús no se esta moviendo mas. Las luces cenitales que se alinean al pasillo central están todas prendidas. Volteo y no estas ahí. De nuevo muchos de los chicos ya no están mas en sus asientos. Estamos estacionados en el punto de encuentro , que esta en el estacionamiento de una iglesia Metodista. El autobús esta medio vació. Tu tal vez ya estés en el auto de tu papa en este momento, tus maletas y cosas apiladas en la cajuela. Las chicas en la parte trasera del autobús están carcajeándose y tomando su dulce tiempo desembarcando mientras columpio mis pernas al pasillo para levantarme para salir del autobús, justo cuando una de ellas llega a mi fila. Solía ser nuestra fila, en nuestro camino de regreso. Es Michelle, una chica que fue suspendida de tercer grado por una semana después de aventarle piedras a mi cabeza. La adolescencia le esta haciendo un montón de favores en lo que concierne a su cuerpo. Ella para y voltea abajo hacia mi. Y su cabeza es alumbrada desde atrás por la luz cenital, así que no puedo realmente ver su cara, pero puedo ver su sonrisa. Y ella dice una palabra: " destino". Luego ella y las chicas tapando el pasillo detrás de ella ríen y después ella voltea y las guía fuera del autobús. No sabia que eras amiga con ellas.
Encuentro a mi papa en el estacionamiento. Maneja de vuelta a casa y el campamento se termino. Así como el verano, aunque falten 2 semanas hasta que empiece la escuela. Esta no es una historia acerca de como las chicas son malvadas o como el amor es malo, esta es una historia sobre como aprendí algo y no digo que esto sea algo verdadero o no, solo estoy diciendo que es lo que aprendí. Te dije algo. Era solo para ti y tu le dijiste a todos. Así que aprendí a dejar fuera al intermediario, hacerlo todo para todos, siempre. Nadie puede voltearse y decirle a todos, porque todos ya lo saben, yo les dije. Pero esto significa que no hay lugar en mi vida para ti o alguien como tu ¿es triste? Por supuesto. Pero es una tristeza que escogí. Desearía poder decir que esta fue una historia sobre como subí al autobús siendo un niño y baje siendo un hombre mas cínico, curtido y maduro y mierda así. Pero eso no es verdad. La verdad es que subí al autobús siendo un niño. Y nunca he bajado del autobús. Sigo sin hacerlo.
El silencio no es solo falta de ruido, pero falta de dialogo. Se conecta con la indiferencia, que es peor que el odio. El silencio es ausencia del mundo y en parte, soledad total.
Cuando hay silencio, no se sabe si es porque uno falla en captar las señales foráneas o porque no hay ninguna en absoluto. Es buscar en planetas inhabitable señales de vida.
Tras vivir mucho en silencio, uno grita esperando enonctrar a alguien que lo salve de esa agonía. Uno crea su propio ruido para llenar ese silencio pero solo crea mas silencio. No importa que tan fuerte se piense que se grita, solo es un murmullo inaudible lanzado a la nada.
Se esta fuera de contacto.
Cada tanto tiempo, uno se encuentra con alguien mas, cuyo ruido contrasta con todo el silencio creado. Intentas hablar pero nada parece tener sentido. Todo lo que dices no suena coherente para los demás y deciden irse, dejandote. Solo el silencio y tu, como una vieja pareja que sigue junta para no estar sola.
Es ser naufrago de tu propia vida, alcanzar a ver la civilizacion pero aun si cruzaras el mar, ya has olvidado como se vive ahí.
El silencio es tiempo de reflexion. Es hojear un libro esperando encontrar una nueva forma de interpretarlo. Pero las hojas se están cayendo de tanto que ha sido manipulado. Muchas letras se borraron por el pasar de los dedos. Uno sigue leyéndolo porque es lo único que puede hacer. De tanto que es leído y analizado, pierde su sentido debido a su constante disección.
Porque hay veces en las cuales nos sentimos como libros, esperando a ser descubiertos por alguien que pueda entender el alma contenida en las paginas. Uno se emociona cuando es recogido por alguien atraido por la portada pero la alegria se esfuma al saber que nadie logra pasar de la introduccion sin reaccionar negativamente hacia el autor.
El ruido es silencio. El ruido no es comunicacion pero trata de serlo. Se dice mucho pero se comunica poco. La falta de comunicacion es silencio. Oír sin escuchar, pensar sin reflexionar.
Uno piensa si una vida de silencio seria mejor que una vida de ruido. Pero recordemos que bajo la tranquila superficie del vasto mar existe todo un mundo de caos en sus profundidades.