De vuelta al mundo real no vamos a la misma escuela, y a menos que una de nuestras familias se mude a un vecindario dramáticamente diferente, no iremos a la misma secundaria. Así que, esto es todo para nosotros. A menos que diga algo. Y podría ser especialmente todo para nosotros si de hecho digo algo. El sol bajo y el autobús esta callado. Muchos chicos están dormidos. Estamos hablando en murmullos acerca de un árbol que vimos en la parada de reposo que se parece a ese chico que conocemos. Y luego digo, "Te puedo decir algo?" Y de repente te lo estoy diciendo. Y te lo sigo diciendo y todo sale de mi y sigue saliendo y tu cara esta ahí e ida y ahí esta y no mientras pasamos debajo de las lamparas anaranjadas del lado del camino. Y no hay expresión en ello. Y pienso justo después de un punto que solo estoy hablando para alargar el tiempo que vivimos en el mundo donde no has dicho "si" o "no" aun. Y lamentablemente termino usando la palabra "destino". No recuerdo en cual contexto. No importa en realidad. Muy pronto ya no tengo nada que decir y sonríes y dices, "okay". No se exactamente que querías decir con ello, pero parecía vagamente positivo y lo deje así para no arruinar el momento, pero no hay ningún lugar a donde ir porque estamos en un autobús. Así que pretendo estar dormido y muy pronto, lo estoy.
Despierto, y el autobús no se esta moviendo mas. Las luces cenitales que se alinean al pasillo central están todas prendidas. Volteo y no estas ahí. De nuevo muchos de los chicos ya no están mas en sus asientos. Estamos estacionados en el punto de encuentro , que esta en el estacionamiento de una iglesia Metodista. El autobús esta medio vació. Tu tal vez ya estés en el auto de tu papa en este momento, tus maletas y cosas apiladas en la cajuela. Las chicas en la parte trasera del autobús están carcajeándose y tomando su dulce tiempo desembarcando mientras columpio mis pernas al pasillo para levantarme para salir del autobús, justo cuando una de ellas llega a mi fila. Solía ser nuestra fila, en nuestro camino de regreso. Es Michelle, una chica que fue suspendida de tercer grado por una semana después de aventarle piedras a mi cabeza. La adolescencia le esta haciendo un montón de favores en lo que concierne a su cuerpo. Ella para y voltea abajo hacia mi. Y su cabeza es alumbrada desde atrás por la luz cenital, así que no puedo realmente ver su cara, pero puedo ver su sonrisa. Y ella dice una palabra: " destino". Luego ella y las chicas tapando el pasillo detrás de ella ríen y después ella voltea y las guía fuera del autobús. No sabia que eras amiga con ellas.
Encuentro a mi papa en el estacionamiento. Maneja de vuelta a casa y el campamento se termino. Así como el verano, aunque falten 2 semanas hasta que empiece la escuela. Esta no es una historia acerca de como las chicas son malvadas o como el amor es malo, esta es una historia sobre como aprendí algo y no digo que esto sea algo verdadero o no, solo estoy diciendo que es lo que aprendí. Te dije algo. Era solo para ti y tu le dijiste a todos. Así que aprendí a dejar fuera al intermediario, hacerlo todo para todos, siempre. Nadie puede voltearse y decirle a todos, porque todos ya lo saben, yo les dije. Pero esto significa que no hay lugar en mi vida para ti o alguien como tu ¿es triste? Por supuesto. Pero es una tristeza que escogí. Desearía poder decir que esta fue una historia sobre como subí al autobús siendo un niño y baje siendo un hombre mas cínico, curtido y maduro y mierda así. Pero eso no es verdad. La verdad es que subí al autobús siendo un niño. Y nunca he bajado del autobús. Sigo sin hacerlo.
empieza en la marca 3:00
No hay comentarios:
Publicar un comentario