domingo, 17 de octubre de 2010

Mama told me not to come


Buy the ticket, take the ride.


Todos estamos conectados a un viaje de supervivencia ahora. No más de la velocidad que le dio energía a los 60. Ese fue el error fatal del viaje de Tim Leary. El chocaba por toda América vendiendo "Expansión de conciencia" sin alguna vez pensar en la horrible realidad que estaba ahí para las personas que lo tomaban en serio... Todos esos impacientes patéticos fenómenos de acido que pensaron que podían comprar Paz y Entendimiento por tres dólares el toque. Pero su pérdida y derrota es nuestra también. Lo que Leary se llevo consigo fue la central ilusión de un estilo de vida completo que el ayudo a crear... Una generación de tullidos permanentes, buscadores sin éxito, que nunca entendieron la esencial vieja mística falacia de la Cultura Acida: La desesperada suposición de que alguien... o al menos una fuerza - tiende a la luz al final del túnel.

Solo había un camino de regreso a Los Angeles. - La interestatal 15. Solo una carretera de alta velocidad por Baker y Barstow y Berdoo. Luego a la Carretera de Hollywood, y directo a la perdición del trafico. Seguridad. Obscuridad. Solo otro fenómeno, en reino fenómeno.

- Raoul Duke, “Fear and loathing in Las Vegas”.

Viva Las Vegas!

No hay comentarios:

Publicar un comentario